La lluvia caía en Venecia

La lluvia caía en Venecia,

Ya eran las 10:30 de la noche, una noche fría, tempestuosa;

Marian que distraída se encontraba leyendo

No era consiente de la hora, un reloj en la pared

Daba el interminable sonido del segundero, un tic tac

Imparable, ensordecedor…

Ella muda, entregada a su lectura:

* (“Esta noche, la Luna sueña con más pereza;

Igual que una belleza, sobre numerosos almohadones

Que con su mano distraída y ligera acaricia

Antes de dormirse el contorno de sus pechos,

Sobre la espalda satinada de blandos aludes,

Moribunda, se entrega a largos desmayos,

Y pasea sus ojos por las blancas visiones

Que suben en el azul como floraciones.

Cuando a veces sobre ese globo, en su languidez ociosa,

Deja deslizarse una lágrima furtiva,

Un poeta piadoso, enemigo del sueño,

En el hueco de su mano recoge una lágrima pálida,

De irisados reflejos como un fragmento de ópalo,

Y la guarda en su corazón lejos de los ojos del sol.”)

 *Charles Boudelaire – Flores del Mal – Tristezas de la Luna. 

Marian deja escurrir una lágrima de sus ojos,

Su cuerpo tiembla,

Y  extraño frío se apodera de ella,

Su delicada piel empieza a encrisparse,

Empieza por sus brazos,

Como una luz tenue que entra por su dedo medio

“corazón” y suavemente sube recorriendo

Los poros de una piel olor vainilla…

Llega a su cuello, largo, delicado, e invade todo su cuerpo

Sus piernas no pueden sostenerse,

Marian cierra sus ojos, mientras sus lágrimas

Recorren su exquisito cuello.

Un botón se desprende de su camisa

Y deja descubrir sus senos

Que extrañamente están erectos,

Las manos de Marian suben delicadamente

Hasta su pecho, tocando la cima de sus volcanes

A punto de erupcionar…

 

++Buenas noches… disculpe la hora, pero necesito

Urgentemente una botella de vino blanco, es para

La celebración de esta noche, este es el único lugar

Que encuentro abierto a esta hora,

¿Me puede decir usted, porque esta abierto hoy justo en

esta fecha?, la lluvia está imparable, nuestro hermoso río está rebosando

Y el frío es terrible… ¡perdón! ¿Está usted bien?++

Marian, abre repentinamente sus ojos mientras escucha una voz que le habla,

Rápidamente se acomoda, y seca las lágrimas de sus ojos con su mano,

Un extraño está frente a ella, lleva un gabán azul oscuro, y un sombrero negro

Su rostro no se deja ver por la luz, su gabán y sombrero están empapados, el hombre

Se quita el sombrero, bajo la luz de las velas del  mostrador, Marian ve el rostro de

Aquél hombre, y no puede evitar sentirse tímida ante su mirada…

 

++Buenas… noches… si, si señor estoy bien…

¿Me dijo que quería vino blanco?… pues, la verdad no estoy muy segura de tener…

La verdad tengo abierto porque prefiero estar acá, por lo menos me acompañan

Estos objetos, los libros, los cuadros, y pues todo lo que usted puede ver aquí…++

 

Marian no se percata de su blusa, y aquél hombre no puede evitar mirar que su blusa esta desabotonada y deja ver parte de sus senos, aún vulcanizados, aún erectos.

 

++Si quiere acompáñeme a la cava, con seguridad debe haber algo, la verdad no tengo

Conocimiento de lo que allí se guarda, creo que muy buenos vinos, porque el Señor Francesco  siempre ha tenido muy buen gusto++

 

++Por supuesto, muchas gracias por su amable atención, de todas formas creo que por la premura, me llevaría el que tuviese, sé que a esta hora no podré encontrar otro lugar abierto++

 

Marian sale del mostrador hacia una pared en la que se encuentran colgadas varias llaves, mientras busca la llave con su mirada, se acomoda la falda que lleva puesta, el hombre no puede evitar mirar sus piernas.

 

++¡Aquí está!, sígame señor, usted debe conocer más de vinos que yo.++

++Gracias.++

Ella camina hacia un pasillo largo, y baja por unas escaleras oscuras, únicamente iluminadas por unas antorchas puestas en la pared, las paredes son de piedra. Llegan a un gran portón, ella toma la llave para abrir y no puede, le tiemblan las manos, él toma la llave de la mano de Marian, en ese instante ese pequeño roce, hace que Marian sienta un pequeño cosquilleo entre sus piernas, siente un escalofrío que dura un segundo, mientras él toma la llave de su mano, no puede evitar mirarla directamente a sus ojos, él sabe que ella está nerviosa, y sonríe, él toma la llave y trata de abrir el portón, el lugar es muy estrecho, tiene que acercarse bastante a Marian para insertar la llave en la ranura, la cara de Marian queda cerca del cuello del hombre, ella siente su aroma, él, su respiración, la puerta se abre, pero ninguno de los dos entra, la mirada de los dos se encuentra…

 

++ Yo creo que es conveniente que entremos++

++ Por supuesto, adelante, yo la sigo++

 

Ellos entran a la cava, es como si hacia muchos años nadie hubiese entrado, está oscuro, solamente entra la luz reflejo de las antorchas de la escalera.

Pero es una luz suficiente para que los dos puedan verse.

Ella voltea a verlo, su rostro se ve iluminado por el amarillo del reflejo de las antorchas.

 

++Puede usted escoger su vino. Búsquelo si quiere.++

El hombre estira su mano y la lleva bajo la falda de Marian.

 

++Pero no por ahí. La cava está al fondo.++

El la aprieta contra él, la abraza, Marian tiembla, y es esquiva.

El toca su pierna firmemente, y sube lentamente su mano, ella no lleva puesta ropa interior. Ella con mucha pena.

 

++Señor, ahí no es la cava.++

++Esa es mi cava. Quiero tu vino blanco.++

++Búsquelo si quiere.++

El pone alrededor de su clítoris, sus dedos índice y corazón, y los mueve lentamente en círculos. Marian se desploma en sus brazos, se deja caer en el suelo lleno de polvo, como una coreografía los dos se tumban en el suelo, ella cae de espaldas, él la acompaña frente a ella. El lleva sus dedos a la boca, los moja con saliva y los vuelve a poner en su clítoris, está duro, palpitante, húmedo, y comienza una suave danza por su coño, y se mezclan todos sus dedos, acariciándola, él lleva su mano a la boca de Marian y penetra dentro de sus labios, para que ella moje sus dedos con su saliva, los empapa… la mano regresa al coño, tocando el erecto clítoris, y lentamente baja para poder entrar en la caverna de misterios, se contrae, con una perfecta  sincronización sus dedos y las contracciones hacen su melodía. El coño de Marian está muy mojado, de él brotan mares, se siente dominada, sublevada.

 

++¡No puedo resistirlo!,

 

Marian lleva sus manos hacia él queriendo tocarlo, pero él coge sus dos brazos con una de sus manos y no la deja acariciarlo, y con la otra mano agitando fuertemente el interior de su acalorado coño.

 

++ Quiero ver a donde puede llegar. Déjeme buscar su océano.++

++ Yo lo busco por usted.++

El la deja un momento, y ella lleva sus manos hacia su coño, toca con una mano su clítoris fuertemente, en movimiento circulares, grandes movimientos, mientras la otra mano penetra enérgicamente en su coño; el hombre la mira, pero no hace nada, solo la ve y baja su cabeza hacia su coño, ella siente que va a explotar, él solamente esta mirando de cerca como las manos de Marian agitan fuertemente el coño, el clítoris de Marian empieza a palpitar más fuertemente. De él empieza a brotar agua, él se acerca y la bebe, sale al principio unas gotas y después.

 

++¡Ahhhhhhh!++

++¡Uhmmmmmm!++

 

Una fuente incontrolable sale fuertemente llenando la boca de aquél hombre, él siente como fluye dentro de su boca, y siente como se desliza por su garganta suave, tibio, se acerca al clítoris de Marian, y lo muerde suavemente, otra erupción hace efecto.

 

++¡Ahhhhh!++

 

El bebe como si llevara meses deambulando por un desierto lejano y encontrase un oasis con una cascada, bebe, chupa, extrae el néctar, hasta la última gota.

 

Ella no puede más y su cuerpo de desploma, sus manos salen de su coño.

 

++¿Dónde están los vinos?++

++La cava está al fondo.++

 

El se levanta y se dirige hacia la cava, mientras mira las botellas de vino.

El saca un vino cualquiera, ella sigue postrada en el suelo.

 

++Este está bastante bien.++

 

El deja un dinero puesto en el lugar de donde sacó la botella de vino.

 

++Es para la celebración de esta noche++

 

Ella sigue postrada en el suelo.

El la mira y le sonríe, mientras sale del recinto y sube las escaleras marchándose ya, le hace un gesto con la mano, se despide solo con el gesto.

 

++¿Se le ofrece algo más?…

 

Etherspes 

    

                       

~ por CamaDeRosas en marzo 29, 2007.

Una respuesta to “La lluvia caía en Venecia”

  1. soma

    eroak jvuiviu

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