Lenguaje erótico

“Me ha preguntado mi primo si tú vienes a la boda!”. Me quedé fuera de juego. Nos habíamos liado alguna vez pero ¡lo llevabamos en secreto! ¿La verdad? Me encantó. (Primer consejo sobre lenguaje erótico: prepara el terreno)

Llegué a la boda despampanate, quería lucirme ante él pero, por distintos motivos, estaba convencida de que en esta ocasión no ocurriría nada entre nosotros.

Nuestras miradas se cruzaron durante la ceremonia y un escalofrío recorrió mi cuerpo. ¿Sería capáz de resistirme

El comienzo fue fácil, nos comportamos como meros conocidos. ¿Cómo te ha ido la vida? ¿A qué te dedicas ahora? ¿Dónde vives

Ese chico me encanta” dijo una de las invitadas “es como Eduardo Noriega”. Ya quisiera Eduardo Noriega! ”, pensé yo.
Ya me había erotizado. ¡Todo mi plan a la mierda!  (celos)

Durante el banquete el ambiente se fue caldeando.  Miradas sugerentes, sonrisas picaronas…  (lenguaje corporal)

Y llegó la hora del postre. Como no, aproveché, junto a una amiga, para salir a la calle a respirar el ansiado humo de mi cigarro. Y allí estaba él. Esta vez su tono era mucho más sugerente (se me pone un nudo en el estomago tan solo de recordarlo). No importa lo que dijera, ni siquiera me acuerdo, solo sé que allí estabamos, como si nadie más nos observara (mi amiga flipaba a mi lado). Hablabamos sin saber lo que decíamos, mirandonos a los ojos y a los labios, pensando en tocarnos… sabiendo que todavía no era posible.  (Pensar en sexo)

Voy a por mi cubata”. Necesitaba alejarme de alli.

Cuando volví el salón se había convertido en una pista de baile. Ya no había nadie en las mesas. Me dirigí al fondo de la sala, cogí el cubata y respiré. Al levantar la vista lo ví acercarse con paso firme hacia allí. Su mirada, penetrante, fija en mi. Fui incapaz de sostenerla. (seguridad)

Cruzamos pocas palabras. Con voz temblorosa por el creciente deseo le insté a irnos a la pista. Necesitaba bailar, sentirme protegida por mis amigas. No me sentía capáz de estar a su lado sin besarle, sin tocarle… Y a él le divertía. A mí en el fondo también. (diversión)

A medida que el alcohol aumentaba la cosa se complicaba. La invitada del principio, totalmente borracha, estaba decidida a llevarse a “Eduardo Noriega” a su casa.

“¡Isthar, está decidida a quitartelo!”, dijeron mis amigas. Eso, ¡Echar más leña al fuego! (ego)

Su última frase, antes de caer rendida en su brazos fue: “Si no querías acostarte conmigo no deberías haberte puesto ese vestido  (piropo)

 Isthar (no concursa)
cdr.jpg

~ por CamaDeRosas en agosto 13, 2007.

2 comentarios to “Lenguaje erótico”

  1. la verdad k hay cosas mejores….de todas formas leed el de al lado de la chimenea, k tiene mucho k desear…..

  2. […] innovadores, y tendrás que asumir su carácter distante si les quieres conquistar. Lo primero es hacerse notar, que se fije en ti como lo hace el resto de la reunión. Una vez que has dado muestra de tu […]

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